SEGURIDAD EN CRISTO ETERNAMENTE
Esto es lo que declara las
Sagradas Escrituras, esta es la seguridad de todo cristiano:
· Efesios 3:12-en quien tenemos seguridad y acceso
con confianza por medio de la fe en Él...
Dios dejó establecido:
· Juan 3:16-...para que todo aquel que en Él
cree, no se pierda más tenga vida eterna.
Al igual se puede apreciar;
· Juan 1:12, “Mas
a todos los que le recibieron, a quienes creen en su nombre, les dio
potestad de ser hechos hijos de Dios.
Nuestro Dios hace entender a
través del ministerio de Juan el Bautista:
· Juan 1:13- Estos no nacieron de sangre, ni por
voluntad de carne, ni por voluntad de varón, sino de Dios (por la voluntad de
Dios la misericordia fue extendida para salvar, redimir).
Esta es la instrucción que
invita y permite que Cristo sea el Redentor o Salvador de cualquier vida:
· Romanos 10:9,
1.
Si se confiesa con la boca que Jesús es el Señor.
2.
Creer en el corazón o la mente que Dios lo levantó de entre los muertos.
3.
Serás salvo o perdonado los pecados.
· Romanos 10:10- Porque con el corazón se cree para
justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.
Importante es que se entienda
que la limpieza que la sangre de Cristo ofrece, brinda, no se confina a los
pecados presentes, ya que se tuvo que extender al igual a todo lo anteriormente
ocurrido para dejar la deuda saldada ante Dios; y si tuvo que extenderse al
pasado para sacarnos de aquel mercado de mal, al igual su sangre no disminuye
en poder y eficacia para librar al igual de los pecados futuros que al igual
supo o sabe que los suyos en ellos incurrirían (no la práctica del pecado o
vida continua estimulando y alimentando al mal), pero sí aquellos que se
presentarían y en ellos se erraría en el camino.
Un ejemplo que dejaría esto
claramente ilustrado sería algo involuntariamente hecho, una situación no
planeada, algo no provocado.
Siendo el hecho que aquel que ha
confesado a Cristo como Rey y Señor de sus vidas no practica el pecado, pero,
incurrirá en pecado porque aún está con la humana naturaleza que ha de tropezar
de tanto en tanto, ha de cometer errores, ha de ofender sin haber sido su
propósito.
· Juan 13:10- Jesús les dijo: el que está lavado no
necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios
estáis...
En los días de los apóstoles, en
el recorrido del camino ya que estos les daban uso a sandalias, sus
pies siempre quedaban expuestos al polvo, aunque ya estos se habían aseado.
Hemos sido lavados en la sangre
de Cristo, nada puede alterar aquel poder de su sangre en habernos
emblanquecido.
Pero, estos errores o desatinos
en instancias que se presentan, interrumpen o ensucian aquella sandalia
espiritual, por ende, hay que hacer el alto y darle limpieza; esto es pedir
perdón al Señor por aquello que se presentó en el camino hacia Él.
Todo creyente puede descansar
confiadamente en la salvación a través de la sangre de Cristo, al igual
entender que en aquel camino de pueblo separado para Él, se ha de incurrir en
errores, estas corregidas y confesadas, mantienen su relación con Dios intacta,
por medio de los méritos de Jesús el Cristo en su vida.
Que bendecida posición para todo
creyente, porque todo pecado pasado, presente, y futuro está en Él, en nuestro
Redentor atendido.
· 1 de Juan 1:9- Si confesamos nuestros pecados, Él
es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad.
Comentarios
Publicar un comentario