PÉRDIDA - ENCUENTRO Y APROVECHAMIENTO II
En este nuestro plano humano,
pareciera que hubiese desproporciones en algunas áreas que afectan grandemente,
pero, al igual se podría decir estas se confinan a decisiones, ya sea estas
buenas o malas, en donde algunos se benefician y aquel sin analizar o realmente
sopesar, pierde o descuida una oportunidad brindada.
Ocasiones se ha dado, se ha
visto una pareja separada, para luego ver que ya sean ambos o uno de los
partidos, se convierte o es de gran bendición para su nueva relación. Al igual
consideremos el hecho de una pérdida de algún objeto o propiedad,
convirtiéndose el hallazgo de ello en una bendición para el afortunado.
El desperdicio o lo
rechazado, lo tirado de alguna persona, para otro se transforma en una
oportunidad de tener algo que pudo haber sido imposible o difícil adquirir
debido a motivos varios. Pero, el hecho aquí a considerar es que lo que se deja
o se abandona, aquello que se pierde, adquiere otro dueño que posible es o
sabrá aprovechar con mayor interés aquello encontrado.
Algo desechado en las manos
de alguien agradecido adquiere esperanza, cuido y atención. Un animal
maltratado en manos de una persona sensible encuentra amparo y aquella
oportunidad que se le había negado brindar. Un objeto que alguien desechó,
encuentra un nuevo aprovechamiento por alguien que posible es que algo de
imaginación e ingenio hace uso de lo que para otro era un desperdicio o algo
inservible.
Una madera para un tallador
es una obra que está por nacer, al igual que una piedra, roca o marfil, para un
escultor es una pieza a la que se le dará forma y valor. Sin embargo, es
posible que en la apreciación de aquel que haya visto aquella madera o piedra,
no haya visto nada más excepto algo desechable y sin mucho significado por lo
menos a percepción de él.
Cuánto cambian las cosas
cuando interés, esmero y esfuerzo, forman parte de aquello que se desea
aprovechar y brindar el mejor uso.
¡Cuántos seres humanos no
habrán perdido o habrán dejado ir algo que pudo haberles bendecido en gran
manera? Empero, en su afán de reemplazar o no brindar oportunidad u ofrecerle
la mejor atención y cuido, han dejado perder aquello que aún podía brindarles
un servicio o beneficio.
Quizá resulte hiriente o
sorpresivos para algunos, luego enterarse o percatarse que su pérdida fue de
gran beneficio para aquel que lo halló, y el aprovechamiento de ello en mayor
escala de aquel que en algún momento la tuvo.
La oportunidad desperdiciada
de alguien que pudo haber logrado tanto, ahora esa posibilidad se le brindó o
pudo aprovechar otro; que posible fue con menos capacidad o preparación, sin
embargo, pudo e hizo algo bueno o mejor de lo que aquel que pudo se negó a
hacer, habiendo dejado esa puerta abierta para que otro pudiese entrar.
El encuentro de algo que
quizás nunca se tuvo, ofrece este el cambio de aquello que quizá siempre se
esperó o se quiso tener, mas, el tiempo apropiado ahora se le presentó.
¿Cuántas lamentaciones o
reclamos no habrá habido por aquellos que lamentaron tirar o lanzar, desechar o
descuidar aquello que ahora se ve tan apreciado, cuidado, transformado por su
nuevo favorecedor?
Pérdida, descuido; palabras
que siempre tendrán un sabor amargo en labios de aquel que lo manifieste o lo
acepte, ya que entiende con claridad que lo que pudo ser era su presente, sin
embargo, no lo atendió con sabiduría.
·
Salmo 90:12
Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón
sabiduría.
Si
esta fuese su confesión o la manifestación en sus vidas, no habría o tendría
tantas pérdidas o desaprovechamiento como frecuentemente se presenta día a día
o en algún momento en particular de su vida.
Sin lugar a dudas, aquellos que son instruidos
y se mantienen en las instrucciones de Dios en sus vidas, sólo tendrán frutos
que los beneficiarían en todos los aspectos y aprovechamientos en sus
existencias. Y si alguna pérdida hubiera, sería en dirección al adversario, el
enemigo de vuestras almas no tuvo oportunidad para tener si quiera una
anotación a su favor en sus hechos o decisiones.
Ningún
hombre instruido y permaneciendo en la doctrina del Señor no tiene lamento alguno,
lo que sí tendría y tendrá será un cúmulo de días que podrá testificar o hablar
por sí solo, anunciando que el Maestro exclusivamente lo ha conducido a lugares
de delicados pastos, confortando vuestras almas y ofreciéndoles lo que exclusivamente
Él podría y puede.
Comentarios
Publicar un comentario